AL AIRE...¡¡¡¡AHORA NOSOTROS !!!!
Un lugar
La ciudad de Buenos Aires es basante extensa, atravesarla de punta a punta lleva más de una hora en transporte público. La Boca se ubica en el extremo suroeste, cercada por el Riachuelo y configura un paisaje urbano, limítrofe y también marginal. Sus calles están bordeadas por veredas asimétricas, desiguales con escalones que suben y bajan y le dan identidad a este suburbio ciudadano, con estas marcas de una época en que el barrio se defendía de la agresividad del rio cuando se ponía chúcaro por la sudestada (viento del sudeste) e inundaba todo lo que encontraba a su paso, manteniendo a los pobladores encerrados tratando de salvarse y salvar algo de lo escaso. Poco a poco se intentó darle otra estética al lugar, tratando de emparejarlo, el agua ya no sube, otras asimetrías se mantienen y profundizan en esa margen.
Esa periferia urbana, emplazada dentro de los límites de la gran ciudad, fue en sus orígenes un lugar habitado por inmigrantes italianos que trabajaban en el puerto que allí se afincaba y en 1970 como consecuencia de las políticas del dictador Onganía se destruyó su red económica, porque se cerró el puerto de La Boca.
Hoy la población, en su gran mayoría trabajadora, es heterogénea en orígenes y condición social, un barrio popular con conventillos, hoteles y otro tipo de edificios, habitado, en su mayoría por exiliados económicos de acá y de allá que arrastrados por la necesidad se vieron empujados a habitar otras geografías.
Internándose por la avenida Alte. Brown, al fondo, pasando la subida del acceso sudeste y un poco antes de llegar al borde, Suarez hace esquina para escracharnos un enorme edificio que aparece consumido por el fuego, que fue sede del Banco Italiano, y en sus restos esqueléticos homenajea con unos murales a los mártires.
A un costado se levanta la Organización Social y Política Los Pibes. Originalmente en la década del 90 comenzó a funcionar como merendero para los más chiquitos del barrio, frente a la plaza Matheu, en el corazón popular del barrio y luego tomó asiento definitivo en Suarez, para ir llevando adelante las reivindicaciones más elementales de comida y trabajo, que la década del 90 excluyó de la cartilla de necesidades básicas a ser satisfechas para cualquier ser humano.
En el 2001 son parte de las organizaciones del movimiento popular que instalan las ollas populares en el Congreso y La Boca participando en distintos piquetes, tomando parte en la Carpa Blanca, uno de las más firmes pedidos de reivindicación en la década neoliberal, cuando la mayoría de los sindicatos se habían replegado o habían sido diezmados por la miseria, la desocupación o la cooptación en las estructuras de poder empresario burocráticas, que aún subsisten.
En la voz de la organización, su referente Lito Borelo, explica el resurgimiento de las luchas populares en estos últimos diez años, como “la resignificación de la memoria histórica que ha traído a la luz estos nuevos sujetos sociales que nacen como hijos ilegítimos de un nuevo momento histórico en donde se construye una nueva institucionalidad que trae y reconoce nuevos derechos para los miserabilizados a lo largo de varias décadas de políticas que favorecieron a los poderes más concentrados”.
La radio, FM Riachuelo 100.9, está ubicada en el primer piso de la fábrica, en donde hoy funcionan, la Cooperativa textil Federal, la Cooperativa de servicios de alimentación La Morocha, el apoyo escolar, la sede de la organización social y política Los Pibes, las oficinas de la Cooperativa de vivienda COVILPI. Todas estas herramientas que hicieron posible que el Comedor Los Pibes, se apropiara de su verdadera identidad que es la organización social y política Los Pibes.
En una gran explanada, ubicada en la parte superior, con una zona delimitada por un enorme mural, funciona hoy el estudio del radio, la operación técnica y la oficina de producción, dotados de equipamiento que con mucho esfuerzo hemos sabido conseguir.
Un instrumento
¡Hay que lanzar la programación de verano!!! ¡Tiene que salir un spot anunciando ¡!!!
¿Qué ponemos?? Agarro una hoja y empezamos a escribir frases cortas que se puedan repetir y que enuncien la programación que saldrá al aire en enero y febrero. “Refrescate” “El Sur también existe” …”Refresco de verano”… “Si no te pudiste ir de vacaciones”…Roxi, Adri, Sandra, Alejandro… Atrapamos las voces de los compañeros de la organización que le imprimen su palabra a la radio y así y le dan su melodía al anuncio. Es necesario el trabajo del operador de sonido que grabe y después edite con música de fondo. ¡uy, hay que elegir la música!! Ya està …
El slogan de la radio es “Donde caben todas las voces” eso está presente en el trabajo cotidiano.
Un ritmo medio frenético nos atraviesa cada vez que se presenta un requerimiento del aire, a eso hay que ponerle una estética, una forma de decir. Hay una diferencia entre lo que uno cree que sale y lo que sale al aire efectivamente. Eso se aprende haciéndolo. Cuando escuchas lo que dijiste te vas dando cuenta que no es tan fácil.
Este año conseguimos el primer auspicio pago, por una semana se pasó un anuncio de una pizzería y crédito para algunos consumos que usamos para el encuentro de fin de año, que excedieron ampliamente lo que nos favorecía, pero los ríos de cerveza nos hicieron muy felices.
Somos una radio comunitaria. Creemos que formamos parte de la comunicación popular. ¿Qué quiere decir eso?
En un lugar inhóspito, donde el frío te calaba (y te cala) los huesos en invierno y aún te hace dejar hasta las tripas con el sudor del verano, se instaló de manera precaria un transmisor del que salían dos cables, que atravesaban todo el lugar. Había que tener cuidado de no pisarlos. Después se empieza a levantar una pared de ladrillos, detrás de la cual se ubica el transmisor, que a veces se conectaba y se desconectaba. En ese enorme espacio entre tablones con caballetes, acompañando la emisión de prueba, se da impulso al primer taller de radio, en mayo de 2010, coordinado por autoridades que representan a la Coalición para una Radiodifusión Democrática y a FARCO, el Foro de radios comunitarias, de las cuales formamos parte.
Empezamos a preguntarnos quienes hablan, para que, que se dice, como se habla, que lenguaje usar, que temas tratar. En ese momento surge una pregunta central ¿Cuál debería ser la voz que se escuche en una radio? Interrogación dirigida a pensar si vamos a hablar, como lo vienen haciendo las radios tradicionales, con una voz profesional o si la voz es la nuestra. Pregunta que va a ordenar el que, quien, como. La primera respuesta es que sea la voz de los que lo hacen. Hoy aún estamos atravesados por esas interrogaciones.
Somos una radio comunitaria, quiere decir que nuestra voz, nuestras necesidades, nuestras problemáticas en común, le dan arraigo territorial a las palabras que suenan al aire, ese aire con olor a Riachuelo, con el que convivimos diariamente y que se hace sentir un poco más o un poco menos. Ambicionamos ser una radio comunitaria, en donde no se aúnen muchos proyectos individuales sino que se transformen en proyectos colectivos, un colectivo no es la suma de las individualidades sino concebir la idea ….
La radio funciona administrada bajo la forma cooperativa y en ella se replica la voz de la organización, en donde también conviven otras herramientas. Eso a veces tiene sus complicaciones porque es difícil definir las prioridades, por ejemplo se presenta una actividad en la cooperativa de vivienda (COVILPI) y entonces no queda claro si como algunos forman parte de esa cooperativa es necesario participar de la actividad y relegar el trabajo de la radio. En otras ocasiones se presentan asambleas generales o de mesa política y ahí también lo primero que surge es preguntarse ¿Qué hago? ¿A dónde voy? Me quedo haciendo la radio o participo de esos encuentros necesarios. Todo un debate gira alrededor de esas disyuntivas.
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