El ticket aéreo decía: sábado 16 de febrero de 2013,
Aeropuerto Mariscal Sucre, Quito. Arribo 23.15 hs., en
vísperas del dia de elecciones presidenciales. La llegada a
Quito es un tumulto increíble de personas y bartulos que abarrotan y atascan el
Aeropuerto.
No sé muy bien como es un día
domingo en Quito, me toca este domingo de elecciones y las calles aparecen
concurridas. En estas latitudes la duración de la luz de día comienza un poco
antes de las 7 de la mañana y con ella la ciudad se pone en movimiento.
Las elecciones se desarrollan
entre las 7 y las 17 hs. en todo el país.
Temprano me dirijo a recorrer un
poco la ciudad que no conozco y con el mapa en la mano me pierdo y me vuelvo a
orientar varias veces hasta que en mi caminata me encuentro en el centro cívico
de la ciudad.
La plaza central se halla frente
a la sede de gobierno, el Palacio de Carondelet, situada por encima de unos pequeños
comercios de postres y dulcería, con
unas escalera en los laterales que conducen a la explanada de ingreso que se
halla bordeada por una vistosa reja que
hace las veces de un balcón que mira a ese espacio central de la ciudad. El
edificio data de la época de la colonia y fue sede de la Audiencia de
Quito.
Son casi las 13 hs y de
casualidad escuchamos que este día de elecciones la visita guiada al palacio de gobierno se
desarrolla como es habitual, hay que anotarse previamente. A las
16 hs. como parte del último
contingente de visitantes, antes que se
anuncie el final del comicio, en medio de estrictas medidas de seguridad
hacemos ingreso al lugar. Alrededor de un patio central se levanta todo el edificio de estilo, en donde ya están dispuestas las sillas para la próxima conferencia de
prensa. El lugar se halla rodeado de enormes arreglos florales de rosas naturales, que acompañan el clima festivo que se
respira. La inquietud nos rodea, por la
inminente victoria que promoverá la
reelección de Rafael Correa por otros cuatro años al frente del gobierno
nacional. La visita se hace a un ritmo
veloz, la guía se disculpa, pero la corre cierto apuro. Nos dice que el
presidente ya está en otra de las salas de la casa. Sin embargo, se puntualiza, desde el año 2007 se sostiene como principio que el Palacio
Carondelet es un patrimonio cultural abierto
para todos, en contraste con otras épocas anteriores donde solo estaba
reservado a la burguesía. Es así que a
partir de la actual gestión ya no
se aloja la familia presidencial, y solo ha quedado reservada para llevar
adelante el mandato gubernamental.
En medio de la recorrida y el
apuro, hasta se cumple con el ritual de sacarnos una fotografía que se entrega
usualmente como suvenir a cada visitante.
La imagen fotográfica se plasma sobre un fondo dorado que recorre la
pared central de la entrada al primer piso, donde dice “El sacrificio de tres
mil aborígenes glorifica la presencia de Ecuador en el rio Amazonas”. Al pie de la foto, que me entregan al salir, reza la leyenda “El Palacio Carondelet ya es
de todos”. Me cuesta salir del asombro que me produce el regalo.
16.30 hs. dejo atrás el monumental edificio y en la plaza lentamente se van sumando
personas, que se siguen sentando en cada espacio libre que encuentran.
En Ecuador se utilizan los
sondeos a boca de urna para tomar en cuenta la tendencia electoral, y esta
tendencia se hace pública en el momento que se cierra el comicio.
17.05 hs y las pantallas
gigantes, instaladas para esta ocasión y
situadas a los lados de la plaza,
anuncian el aplastante triunfo del presidente que ha sido reelegido. A
cada momento se muestran las mediciones de cada consultora que marcan una preferencia que parece
irrefutable, entre el 57 y el 67% para
Correa.
Han pasado mas de 10 minutos de
las 17 hs y me hallo inmersa entre los cánticos que van alzando su voz y la
muchedumbre que va creciendo, al grito
repetido de “una sola vuelta…una sola vuelta….” en clara alusión a lo
innecesario de una segunda vuelta electoral como fue en la última elección a la
que se presentó Correa. Los gritos mas enfervorizados provienen de voces
femeninas de un amplio rango de edades junto a los hombres que están
acrecentando el contingente. No sé de donde salieron tantas personas de un solo
golpe, pero las palabras se multiplican, entonan el himno de campaña y repiten
“nosotros somos el pueblo, negros indígenas de sangre brava…tenemos un
presidente tenemos a Rafael”, que con una música acompaña los cánticos. Las banderas de la lista ganadora
pueblan la plaza de un verde fosforescente
que le da colorido a la intensidad del palpitar. Alianza Pais es el partido que
ha llevado adelante la candidatura a la reelección. Las siglas dicen: Patria Activa i Soberana. No es un error
es con i (latina) que se ha construido
la sigla. Un misterio para el que aún no tengo respuesta.
La emoción popular es muy
contagiosa, también palpito y espero.
Las vivas repetidas invocan la presencia de Rafael, esperado por todos los que se han llegado a
la plaza. Una plaza mestiza e integrada por muchos colores, los de la tierra en la
piel de los presentes. Un presidente rubio y de ojitos claros en un
país en el que la mayoría porta una tez oscurecida por el cercano contacto con
su origen. El ha recuperado la doctrina
del “buen vivir”, Sumak Kausay, que
proviene de los pueblos originarios para
introducirlo en la última reforma constitucional. Son aproximadamente
35 nacionalidades las que componen la ciudadanía popular de Ecuador, para las
cuales ese rubio graduado en Harvard, desde el centro geodésico de la tierra, deberá
seguir gobernando. Campesinos e indígenas
que han sido colonizadas por las misiones franciscanas y la moneda de otro país, conservan su
cultura y su lengua ancestral en la vida
cotidiana de Quito.
Rafael Vicente Correa Delgado
finalmente se hace presente en el balcón, junto a su mujer, sus hijos y su madre, acompañados por el
flamante vicepresidente y el vicepresidente saliente. La gente grita fervorosamente Lenin, Lenin y
yo no puedo creerlo, Lenin ha resucitado en Ecuador. Lenin Moreno, el vice actual, fue quien asumiò interinamente mientras el
presidente estuvo en campaña y es para muchos el candidato natural a suceder al
actual mandatario. Los rodea todo su
equipo de gobierno, y demás figuras que desconozco. Las palabras de Rafael aún resuenan en mis oídos “…Ni un paso atrás para cambiar la patria en
forma definitiva”…”Estamos construyendo la patria chica Ecuador y la patria
grande que es nuestra América”…”Estamos viviendo una leyenda que se hizo
realidad que es la revolución ciudadana”… “Por cuatro años más de revolución”…
Correa cede la palabra a sus acompañantes y colaboradores, para que también
puedan dirigirse al pueblo, ahora ciudadanos.
Hay una alegría pegajosa en el
ambiente, todos quedamos envueltos en ese enorme aluvión de festejos y júbilo
que celebra la elección popular, y que nos integra como a todas las
nacionalidades que son parte de esta tierra.
Mi primer dia de Revoluciòn
Ciudadana va terminando en un dia vertiginoso que me permitió ser testigo de la
emoción, la alegría y mi propia confusión en el medio de la fiesta popular.
El sol se acaba de poner, son
cerca de las 19 hs.
Febrero 2013
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